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The Cove

No puedes perderte The Cove. Lamentablemente es una historia real y sangrienta que probablemente cambie tu percepción sobre los delfines para siempre. Una historia que el Gobierno japonés esconde y tolera. Una historia en la que un puñado multidisciplinar de profesionales ponen su ingenio y audacia para que seamos testigos del secreto mejor guardado de Taijii. Una historia que quizás, como a su director, Louie Psihoyos, te cambie los hábitos a la hora de comer pescado. The Cove es también una oportunidad para despertar y tomar acción. Te lo contamos porque The Cove es un film importante. Y podrás leer más... te recomendamos leer el extenso dossier elaborado por la distribuidora A contracorriente Films pues aporta información muy valiosa acerca de la película.

 

"Si no somos capaces de evitar la masacre de Taijii, no podremos con otros problemas ambientales de mayor calado", Ric O'Barrey.

Louie Psihoyos es uno de los fotógrafos más reconocidos mundialmente. Ha trabajado durante años en la revista de National Geographic, y como submarinista y fotógrafo submarino, se siente concienciado de las problemáticas que acosan las aguas del planeta. En 2005 fundó el Oceanic Preservation Society (Sociedad para la Preservación Oceánica), una fundación sin ánimo de lucro dedicada a la concienciación y acción social para preservar los océanos. Un día conoció a Ric O’Barrey, el entrenador de delfines de la serie televisiva Flipper. O'Barrey trabajó diez años para cuidar delfines en cautividad para que fueran puro espectáculo; hoy suma 35 años de activista denunciando y liberando delfines en cautividad.
 

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Título original: The Cove (La cala)
Director: Louie Psihoyos
Guión: Mark Monroe
Música: J. Ralph
Fotografía: Brook Aitken
Género: Documental dramático
País: Estados Unidos
Año: 2009      
Duración: 92 minutos  

Junto con un equipo multidisciplinar, Psihoyos y O’Barrey nos descubren las atrocidades que sufren los delfines en una pequeña cala de la población de Taijii (Wakayama), en Japón. The Cove (La Cala), ganador del Óscar 2010 en esta categoría, nos evidencia, una vez más, que los intereses económicos prevalecen sobre la ética, las personas y la ecología. Porque no sólo se trata de la gran crueldad con que se masacran los delfines, también hablamos de la indiferencia y despreocupación con que se vende la carne de delfín, con grandes cantidades de mercurio (2000 ppm, cuando la legislación no autoriza más de 0,4 ppm), a la población, sin que esta sepa que lo que está comiendo es la carne tóxica de  éste animal. A lo largo de la historia más reciente hemos sido testigos de intoxicaciones de población en diferentes lugares del planeta. Japón ya ha sido escenario del más grave envenenamiento de mercurio de la historia humana.

Recordemos que en mayo de 1956 se detectó un cuadro clínico que afectaba a la población local de la población pescadora de Minamata. En aquel momento, todo resultaba muy extraño. Pero lo cierto es que desde la década de los años treinta una empresa, Chisso, había estado vertiendo miles de toneladas de metilmercurio a la bahía. El 2 de Noviembre de 1959, una multitud de pescadores locales se manifestó de forma violenta contra la Chisso Corporation, lo cual llamó la atención pública japonesa. Pero no fue hasta 1961 que científicos de la universidad de Kumamoto denunciaron que la causa de las muertes eran los vertidos de la fábrica. Lamentablemente, los vertidos de la fábrica no se detuvieron hasta 1968. En total, más de novecientas personas murieron por el envenenamiento progresivo. En 2001, una investigación indicó que cerca de dos millones de personas podían haber sido afectadas por comer pez contaminado con residuos de mercurio. En el mismo periodo de tiempo, fue reconocido que dos mil novecientas cincuenta y cinco personas sufrieron la llamada enfermedad de Minamata.

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El increíble oído de los cetáceos, que les funciona como un sistema de sónar, es la perdición de estos animales en la caza. Fotografía: http://www.thecovemovie.com

En algunos casos estas situaciones se han producido debido al desconocimiento, como en los primeros años del uso de biocidas químicos para la agricultura (aunque no negaremos que este sector también movía, y mueve, muchos intereses económicos), o como cuando se rociaba la cabeza a la gente con DDT para acabar con los piojos. Desde la publicación de La primavera silenciosa de la bióloga americana Rachel Carson (precursora del ecologismo moderno) en 1963 quedamos advertidos sobre el peligro para la salud humana y de los ecosistemas de los plaguicidas usados en la agricultura. Ahora muchos de los productos que se utilizaban están prohibidos debido a la alta toxicidad de éstos para las personas y para el medio. Otras situaciones han sido causadas por negligencias de las empresas, como el trágico accidente de Bhopal. Pero la denuncia de The Cove nos evidencia una barbaridad contra la población y contra el medio marino cobijada y respaldada por el mismo gobierno de Japón, por motivos evidentemente económicos, pero también, como se dice en el documental, por un “orgullo mal entendido” (¿qué derecho tienen los occidentales a decirnos qué podemos y no podemos hacer?).
 

Este filme es también una muestra del fallo en la eficacia y de la democracia en los organismos internacionales, donde unos pocos toman decisiones por todos y donde el liberalismo siempre es el marco de las decisiones. En este caso es “gracias” al IWC (International Whaling Comission) que podemos ver lo mal que funciona el mundo, y lo fácil que lo tienen los países ricos para sobornar a  los pobres y apoyen sus "negocios".

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La pequeña cala de Taijii. Fotografía: http://www.thecovemovie.com

The Cove nos pone los pelos de punta ya que nos muestra lo cruel que puede llegar a ser el hombre. Accediendo a lugares donde tienen prohibido el paso y siendo víctimas de un tremendo acoso policial, este equipo es capaz de instalar con audacia cámaras camufladas y denunciar a la vez que conmover a la sociedad con sus imágenes y contundentes argumentos.

La película es una denuncia sobre una atroz realidad que se da en la bahía de la pequeña ciudad japonesa de Taiji, donde se da caza y captura de forma sangrienta a los delfines que utilizan una ruta de migración cercana a esta población. Como argumenta el activista Ric O’Barrey si no somos capaces de detener la matanza en esta cala japonesa, poca esperanza podemos tener en solucionar los problemas ecológicos más relevantes. Cada año, durante seis meses, de septiembre a marzo, la actividad de esta localidad se centra en la captura de delfines que por 150.000 dólares son enviados a los delfinarios del mundo. Los que no son útiles para esta función son asesinados, descuartizados y su carne es vendida a los restaurantes y supermercados etiquetada como si fuera de ballena. De la carne de un delfín muerto se obtiene alrededor de 600 dólares. Se estima que alrededor de 23.000 delfines mueren cada año legalmente en esta cala japonesa. De hecho, la captura de delfines todavía está permitida (aunque existe la prohibición de la caza de cetáceos desde 1986, exceptuando determinadas capturas por "interés científico" y que las flotas japonesas, islandesas y noruegas utilizan como excusa para la pesca de los mismos). Aunque los delfines y las ballenas pertenecen al mismo grupo de los cetáceos, la Comisión Ballenera Internacional se niega a proteger específicamente a los cetáceos "pequeños". Pero tampoco los "grandes" están a salvo, ya que se está revisando levantar la moratoria a la caza de ballenas. The Cove es esencialmente un denuncia contra la industria de los delfinarios de todo el planeta, donde estos seres con provada autoconsciencia son sometidos al trabajo "artístico" en cautividad. The Cove es también la historia de unos audaces e intrépidos profesionales que fueron capaces  de filmar un pequeño pero gran horror a pesar de la eficiacia japonesa por intentarlo impedir. Es pues también un ejemplo de activismo moderno. Pero sobretodo es el testimonio de un hombre, Ric O’Barrey, que ha llevado su lucha por la liberación de todos los delfines en cautividad y por supuesto de las masacres de estos inteligentes mamíferos marinos.
 

Estos son los miembros del equipo que se ingenia la manera de llegar al sitio más guardado de Taijii y enseñar al público cuál es su cruel secreto. Fotografía: http://www.thecovemovie.com

Sabiendo que la voluntad política en casi todo el mundo está en otros asuntos que a la población “normal” no nos benefician, entendemos que sólo con la tenacidad ciudadana se puede cambiar de rumbo, y este espíritu sólo surgirá cuando comprendamos que no vamos por el buen camino y nos organicemos para cambiar.  Ciberactua para evitar la masacre de Taijii.

The Cove en DVD
La versión en DVD de este documental publicada en España por A Contracorriente Films incluye entre sus extras algunos minireportajes muy interesantes: El aumento de mercurio, Los secretos del rodaje, El buceo en apena, Mandy y el delfín, etc.

Artículo elaborado por la redacción de terra.org. Imágenes del documental.

 

actualizado: 
03/11/2010
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